Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Estabilidad o cambio

PARA LA NACION
SEGUIR
Bernardo Stamateas
Jueves 12 de octubre de 2017 • 02:04
0

¿Qué es más importante en la vida de una persona? ¿Tener estabilidad o generar cambios? Sin lugar a dudas, ambas cosas. Nosotros somos la suma de la estabilidad y el cambio. Miremos las tres alternativas:

1. TODO CAMBIO

En un extremo podemos pensar en las familias “sin estabilidad” que no tienen normas, ni límites, ni pautas. Viven en el caos y son generadoras de grandes conflictos emocionales. No se sabe si la autoridad es el hijo, si el otro hijo es la pareja de la madre, o quiénes son los padres. Esta ausencia total de jerarquía y de estabilidad provoca trastornos emocionales graves.

Pero sin irnos a este extremo, tomemos el caso de las personas que, por su trabajo o por distintas situaciones de la vida, viven en permanente movimiento y cambio. Se han mudado muchas veces, han cambiado de colegio, fluctúan en su estado de ánimo o cualquier otro cambio. Dos ejemplos de esto son un actor que trabaja durante un tiempo y después no tiene trabajo y una azafata cuyos horarios son variables, o cualquier otro trabajo donde hace falta aumentar la estabilidad.

¿Cómo logramos el aumento de la estabilidad?

a. Construyendo rituales familiares

Los rituales son generadores de recuerdos y los recuerdos son generadores de seguridad. ¿Qué queremos decir con rituales familiares? Establecer determinadas conductas placenteras para toda la familia que se repitan sistemáticamente. ¿Quién no iba a comer los ravioles de la abuela o no pasaba los domingos con los padres? Hace un tiempo un periodista me contó que fue a la cancha con su hijo adolescente y se puso a llorar. Le pregunté por qué y me respondió: “Yo todos los domingos iba a la cancha con mi viejo pero es algo que jamás hice con mi hijo”. Le dije: “Tomá el guante y construilo a partir de ahora”.

En estos tiempos posmodernos, se han perdido los rituales familiares, como por ejemplo, saber que los jueves miramos una película y comemos pochoclo juntos, o cualquier otra actividad placentera. Esto genera estabilidad en todos y, sobre todo, seguridad en los más chicos.

Un piloto de avión tiene su “check list” con la cual revisa automáticamente los elementos propios de su tarea. Lo mismo hace el cirujano, el bombero, etc. Dicha check list permite el ahorro de combustible psíquico a la persona que está en piloto automático para que luego, si el vuelo o la operación se llegara a complicar, pueda disponer de este para llegar a destino. Los rituales familiares nos permiten funcionar en piloto automático y ahorrar combustible, todo lo cual es una fuente de gran creatividad.

Querido lector, si tuvieses que pensar en los rituales familiares con los que creciste, sin lugar a dudas esas actividades placenteras traen a tu mente gratos recuerdos. Cuenta la famosa parábola del hijo pródigo que el hijo menor le pidió su parte de la herencia al padre y la terminó malgastando. Pero cuando estaba en lo más bajo, comiendo en el chiquero, se acordó que en la casa de su padre la pasaba bien. Reflexionó, volvió en sí y decidió: “Volveré a la casa de mi padre y le pediré perdón”. ¿Qué lo sacó del chiquero? Un buen recuerdo.

b. Generando buenos recuerdos que son generadores de estabilidad emocional

Seamos constructores de experiencias que, a través de la intensidad emocional, quedan adheridas en nuestra alma y en nuestra memoria. Vivir en permanente cambio solo produce inseguridad, inestabilidad, dificultad para echar raíces y armar grupos afectivos.

2.TODO PILOTO AUTOMÁTICO

Las personas que viven permanentemente en piloto automático sienten que han perdido energía, que ya no existe para ellas la novedad. Imaginemos a una pareja que siempre discute por las mismas cosas y tiene los mismos rituales. Allí se ha perdido la fuerza del cambio. En este extremo, podemos pensar que la novedad es la generadora de nueva energía.

Cuando una persona cambia de ambiente, se va de vacaciones, pide un plato de comida distinto, toma un camino diferente, ese pequeño cambio provoca en ella nueva energía. Recordemos la máxima en psicología que dice: “Lo mínimo es lo máximo”. Un pequeño cambio es generador de grandes cambios.

El cambio nos saca de la zona de confort, de lo conocido, y añade la fuerza de lo nuevo. Hay personas que son como la caña: cuando viene la crisis, se quiebran; y otras que son como la rama: cuando viene la crisis, se doblan. Esta flexibilidad ante lo nuevo, lo novedoso, lo innovador, es un requisito fundamental para el trabajo presente y futuro.

En muchas de las situaciones se está tecnologizando menos la creatividad que es lo que nos permite “sobrevivir” a estos tiempos posmodernos.

Conclusión

3. ESTABILIDAD Y CAMBIO

Nosotros somos tierra y agua, sólido y líquido. O, para expresarlo en términos psicológicos, la necesidad de poseer rituales y, a la vez, de funcionar en la novedad. Este equilibrio nos permite una dinámica constante que nos brinda seguridad y tranquilidad para movernos en lo conocido pero, al mismo tiempo, el riesgo suficiente para pisar y accionar en nuevos horizontes.


¿Qué hace falta acrecentar en tu vida? ¿La inestabilidad o el cambio?
Compartilo

Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a Bernardoresponde@gmail.com

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Las más leídas