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Detrás de una puerta rosa, un paraíso de color en La Lucila

El frente y las paredes son lo que quedan del chalecito original, hoy convertido en una caja de luz, con espacios amplios donde prima el diseño ingenioso y la frecuencia relajada.

“Es de 1959 y mantiene el espíritu racionalista de ese tiempo”, destaca Carolina sobre su hogar
“Es de 1959 y mantiene el espíritu racionalista de ese tiempo”, destaca Carolina sobre su hogar. Foto: Daniel Karp
Martes 09 de enero de 2018

Carolina Simonelli fue directora creativa en el mundo de la publicidad hasta que desembarcó en el universo de las artes plásticas. Hoy, expone regularmente en la Johanssen Gallery de Berlín y en 488 Gallery de Buenos Aires, y fue convocada por Tramando para hacer las estampas de la colección otoño-invierno 2017. Su atracción por el color se manifiesta ya desde la entrada de la casa donde vive junto con su marido, Sebastián D’Ovidio (creador de Luz & Fuerza Co., marca que customiza tablas de surf), y sus hijos de 6 y 1 año y medio.

"Estuvimos mucho tiempo buscando propiedades hasta dar con la indicada”, nos cuenta. Una vez encontrada, la potencia creativa de la pareja operó en la renovación, desde luego, y con una ventaja sustancial: tiempo para conocer y soñar a fondo. Desde que compraron hasta que empezaron la remodelación pasaron 18 meses, cuyos setenta y ocho sábados pasaron comiendo asados allí. “Empezamos a vivirla mucho antes de mudarnos”.

Fue esa experiencia la que también los llevó a ver determinadas piezas de la obra original que decidieron conservar, cambiándolas de sitio. Como el portón de roble macizo del garaje, que se convirtió en la enorme mesa de la cocina que cada día los convoca.

Un canal de aire y color

Infaltable, junto a la puerta descansa una tabla de surf de Luz & Fuerza Co., la firma de Sebastián
Infaltable, junto a la puerta descansa una tabla de surf de Luz & Fuerza Co., la firma de Sebastián. Foto: Daniel Karp

“En la planta baja están integrados living, comedor diario y cocina. Sabíamos que sería un espacio de uso constante. Es abierto, luminoso; un gran canal de aire”.

Las paredes tienen 20cm de ancho. Se dejó el ladrillo a la vista, pero pintado de blanco
Las paredes tienen 20cm de ancho. Se dejó el ladrillo a la vista, pero pintado de blanco. Foto: Daniel Karp

De un lado del living, dos sillones vintage de diseño que componen un rincón sobre una alfombra bordada al estilo de los suzanis uzbekos (Pezkoi).

Más allá, en sintonía con el cuadro del unicornio firmado por Hernán Salamanco, un sillón de tres cuerpos en el que se agrupan varios almohadones: rosa con mancha, rectangular tipo africano, de pana fucsia (todos de Pezkoi) y con leyendas (Petite Margot).

Sobre el microcemento alisado, más alfombras superpuestas suman calidez. El negro lo aportan la gran lámpara colgante y una red que le regalaron a Carolina en un taller de zapatos.

Asiento o apoyo, el puf antes estuvo en la terraza: se priorizan elementos que puedan cambiar de ambiente, para darle dinamismo a la casa
Asiento o apoyo, el puf antes estuvo en la terraza: se priorizan elementos que puedan cambiar de ambiente, para darle dinamismo a la casa. Foto: Daniel Karp

Carolina aprovechó el hueco que dejó un mueble empotrado para exhibir elementos de distintos viajes y momentos de sus vidas, por ejemplo, una pipa que trajeron de una comunidad de Las Vegas o pequeñas suculentas (Compañía Botánica). Completa el sector una alfombra de goma en tonos de azul (Pablo Sandrigo).

Sobre el extractor, un cuadro tipográfico (Petite Margot)
Sobre el extractor, un cuadro tipográfico (Petite Margot). Foto: Daniel Karp

“Sebastián diseñó los muebles de la cocina, al igual que el placard de nuestro cuarto. A la mesa la hicimos con una porción del portón de roble macizo original. No tuvimos ni que pintarlo”.

Las clásicas aberturas con postigos del contrafrente se cambiaron, casi de piso a techo
Las clásicas aberturas con postigos del contrafrente se cambiaron, casi de piso a techo. Foto: Daniel Karp

Las persianas americanas en madera fueron una de las inversiones fuertes, pero aportaron esa sensación de casa de veraneo que la pareja estaba empeñada en conseguir.

La mesada de mármol ‘verde India’ es bastante delicada, pero los atrapó su color
La mesada de mármol ‘verde India’ es bastante delicada, pero los atrapó su color. Foto: Daniel Karp

Al banco que está en el espacio de transición entre el living y la cocina lo hicieron con maderas de obra que les gustaban mucho y quisieron conservar.

La nueva ubicación de la escalera permitió, en la parte del hueco inferior, ganar valioso espacio de guardado. Y con gran estilo
La nueva ubicación de la escalera permitió, en la parte del hueco inferior, ganar valioso espacio de guardado. Y con gran estilo. Foto: Daniel Karp

Acá, la prioridad uno siempre fue tener pocos muebles (grandes) en cada ambiente. La uno bis, no marear con los materiales. Por eso, el fenólico de eucalipto usado en la cocina es el mismo que se usó para los placares del dormitorio principal.

La cama de 1,30 de ancho, las mesas de luz y las lámparas sobre ellas eran de la abuela de Sebastián
La cama de 1,30 de ancho, las mesas de luz y las lámparas sobre ellas eran de la abuela de Sebastián. Foto: Daniel Karp

En la cama, edredón de plumas sintético, manta símil mohair con flecos como pie (todo de Arredo) y almohadones (Pezkoi). Sobre la mesa de luz, cuadro ‘Pantone’ (Petite Margot). Las alfombras de goma negra son de Pablo Sandrigo.

En la planera con rueditas, Carolina guarda los papeles que usa para trabajar. Más arriba, cajas de madera con tapa negra (Petite Margot)
En la planera con rueditas, Carolina guarda los papeles que usa para trabajar. Más arriba, cajas de madera con tapa negra (Petite Margot). Foto: Daniel Karp
Los detalles en madera le dan carácter al baño, al igual que los azulejos tipo subway, pero orientados verticalmente y con juntas gruesas de pastina negra
Los detalles en madera le dan carácter al baño, al igual que los azulejos tipo subway, pero orientados verticalmente y con juntas gruesas de pastina negra. Foto: Daniel Karp

En el jardín se cuidaron los árboles y plantas que pusieron los segundos dueños de la casa, de origen japonés.

Magnolias y cerezos componen un cuadro encantador al que ahora le sumaron una huerta
Magnolias y cerezos componen un cuadro encantador al que ahora le sumaron una huerta. Foto: Daniel Karp

Una planta alta luminosa y abierta

El estudio de Carolina es lo suficientemente amplio para trabajar con suma comodidad y, también, recibir a sus alumnos.

El ambiente tiene una luz fantástica, como todo atelier que se precie
El ambiente tiene una luz fantástica, como todo atelier que se precie. Foto: Daniel Karp
Color y más color en las obras de Carolina
Color y más color en las obras de Carolina. Foto: Daniel Karp

La losa estaba preparada para hacer la terraza, pero nunca se había colonizado. Carolina y Sebastián le dieron un toque cálido y amable, apto para invierno y verano.

Baldosas vainilla, de esas rosadas de las veredas de barrio. Gran clima
Baldosas vainilla, de esas rosadas de las veredas de barrio. Gran clima. Foto: Daniel Karp

La luz en el centro y una parrilla que –tras mucho debatir– decidieron que tuviera ruedas, son ítems que permiten que la terraza sea tanto lugar de día como de noche.

No perder de vista el detalle: la pérgola en rosa, que les llevó a sus propietarios todo un día para pintar con compresor.

El brasero se usa para cocinar, pero también para hacer ronda cuando se pone fresquito
El brasero se usa para cocinar, pero también para hacer ronda cuando se pone fresquito. Foto: Daniel Karp

Para completar el espacio, se eligieron muebles de madera de obra combinados con otros de hierro pintado.

Global

Las dos plantas: abajo, el living, comedor, cocina y dormitorios. Arriba, el estudio de Carolina y la terraza, en mínimo desnivel y retirada de la calle
Las dos plantas: abajo, el living, comedor, cocina y dormitorios. Arriba, el estudio de Carolina y la terraza, en mínimo desnivel y retirada de la calle. Foto: Daniel Karp

Producción: Laura Saint-Agne.

Texto: Cecilia Devanna.

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